Ya dijimos alguna vez que el otoño es la estación más bonita en el Midwest americano, y aquí en Rockford, con la cantidad de árboles que tienen, lo es más. Este año, además, estamos teniendo un tiempo espectacular, como ya quisiéramos muchos julios/agostos en Lugo, así que estamos disfrutando del aire libre todo lo que podemos, ya sea de excursión o delante de casa.
Hablando de estar delante de casa, hace un par de días grabé a los niños jugando para registrar el momento en el que Helena entraba definitivamente en el mundo del ciclismo sobre dos ruedas -aún le falta dominar un poco el arte de frenar-. Aquí tenéis el documento:
Por cierto, no sé si se nota que nos gustaba mucho "Aquellos maravillosos años".