sábado, 7 de mayo de 2011

¡Estamos que lo saldamos, señora!


Y no son 3 bragas por un euro (ni un dólar, que sería más apropiado), son nuestras posesiones americanas las que están en proceso de desaparición. Lo primero fue el futón que utilizábamos para acomodar a las visitas que se quedaban a dormir. Ayer pusimos los coches a la venta en la craigslist, una página de compra-venta de artefactos variados. De momento ya tuvimos varios emails y llamadas mostrando interés, veremos si se concreta en algo más.

jueves, 7 de abril de 2011

Explorando Iowa

Hace ahora justamente tres años estábamos en pleno proceso de exámenes y entrevistas para venirnos para aquí. En un momento determinado, uno de los asesores del MEC para el Midwest nos propuso entrevistarnos por Iowa. Lo pensamos, leímos la guía del estado, donde hablaban de 97.000 granjas, de que 94% del suelo era terreno cultivable, de pequeños pueblos separados por varias horas de coche... y decidimos que no, que mejor probar por Illinois.
Tres años después decidimos darle una oportunidad de un fin de semana. En el fondo, el sitio era lo de menos. Lo importante era que habíamos quedado con nuestros amigos Noelia y Jose, vecinos de Madrid y residentes en Sioux City, en la frontera entre Iowa y Nebraska. Con ellos empezamos esta aventura y con ellos la terminaremos pronto, y como queríamos vernos al menos una vez más en suelo americano decidimos quedar a mitad de camino, en una pequeña ciudad llamada Waterloo.
Como teníamos tiempo, fuimos por el camino largo y tuvimos la oportunidad de comprobar que se puede describir el estado en tres palabras: maíz, maíz, maíz. Aun así, los oasis urbanos que nos encontramos no sólo nos gustaron, algunos nos sorprendieron.


El primero que nos encontramos fue Iowa City, antigua capital del estado, y hoy una bulliciosa ciudad universitaria, con... ¡calles peatonales! Pudimos pasear un rato por el centro y tomarnos un café mientras Helena y Pedro jugaban un rato en un parque infantil.

Un par de horas y 35 millones de hectáreas de cereales después llegamos a Waterloo, donde establecimos el campamento base. Waterloo está pegado a un pueblecito muy chulo llamado Cedar Falls. Pudimos pasear por sus tranquilas calles y parques, comer y beber como puercoespines, jugar unos bolos y echarnos un montón de risas recordando las peripecias de estos últimos años.


El domingo por la mañana nos despedimos, con el firme propósito de volver a vernos este año. De camino a casa, esta vez por el camino corto, paramos en Dubuque, una pequeña ciudad en la que el Mississippi hace de frontera entre tres estados, Iowa, Illinois y Wisconsin. En este mini-vídeo se ve la ciudad desde una colina a la que se llega en funicular.



Unas horas después, tras una parada técnica para comer en Galena, ya en Illinois, llegamos a casa, cansados pero contentos.

sábado, 26 de marzo de 2011

Como dijo el poeta, "It´s primavera time"


(El poeta es uno de cuatro años que viene a despertarnos los fines de semana abriéndonos los ojos manualmente al grito de "It´s leche time!!")
Justamente hoy faltan tres meses para nuestra primera cena en Lugo, que seguramente será muy sabrosa y abundante en cosas que son más difíciles de encontrar por estos lares. Y aunque diga esto no quiero dar a entender que tengamos ganas de marcharnos, es más nos da mucha pena que esta sea nuestra última primavera.


Desde ayer por la tarde, los niños y yo estamos de Spring Break. Marta tendrá Semana Santa a finales de abril, así que este año nos quedamos sin viajecito de primavera. Qué se le va a hacer... pero algo inventaremos a final de curso.


Como cosa curiosa que hayamos hecho últimamente, comentar que fui con dos compañeras a dar una mini-charla sobre España a un grupo de girl-scouts. Las niñas ya habían hecho un poco de investigación previamente, así que nosotros sólo confirmábamos, corregíamos o ampliábamos un poco lo que decían. Eso sí, por si acaso les enseñamos mapas para que quede claro que venimos de Europa, no de ahí al lado de Colombia y Argentina, como le habían dicho a Marta EN CORREOS al poco de llegar. Fue una experiencia entrañable, muy de "dar a la comunidad", que se estila mucho por aquí. También fue muy agradable recibir una cajita de chocolatinas de menta de las girl-scouts, y unos días más tarde una tarjetita firmada por todas y una foto del evento.


Laboralmente, este mes ya me han notificado por triplicado -carta en mano, carta por correo ordinario y carta certificada por si acaso- que no me quieren el año que viene. No me lo tomo de forma personal, somos varios cientos los damnificados. El problema es que tienen que cerrar siete escuelas por culpa de la crisis. Como en esas escuelas hay personal tenured (con cuatro años o más de experiencia y por tanto, fijos), tienen que echar a todos los non-tenured para recolocar a los primeros y después vuelven a contratar a los que hagan falta de los segundos. A mí no me afecta porque ya nos íbamos a ir, pero me da pena ver a muchos compañeros, algunos con familia, que tienen que pasar por la angustia de no saber si tendrán trabajo el año que viene.

domingo, 6 de marzo de 2011

Un nuevo proyecto de ciencias

Como ya sabéis, desde el año pasado Helena tiene que hacer proyectos para ciencias y exponerlos en clase. Esto es lo que más nos gusta del sistema educativo americano, lo acostumbrados y bien preparados que salen para comunicar.
En el cole de Helena el tema de este año es África, y en su clase los niños están hablando de distintos animales. A ella le tocó el glamuroso ñu.
Este es el vídeo del ensayo. Las puntualizaciones adicionales corren a cargo de Pedro. Sí, lo sé, nos cayó mucho la baba.

sábado, 19 de febrero de 2011

Fecha de caducidad

Hoy compramos los billetes de avión para volver a casa en verano, con lo cual nuestras andanzas por las tierras de los Illini tiene ya fecha de caducidad: 25 de junio, 8 de la tarde. Tanto a Marta como a mí nos dio un bajoncillo después de comprarlos, porque es como concretar y certificar el final de esta aventura tan extraordinaria que estamos viviendo los niños y nosotros. Coincide además con el hecho de que cambiamos de compañía aérea y ya no necesitamos comprar billete de vuelta para que salga más barato, esta vez es sólo ida, one-way trip.


El tiempo (el meteorológico) parece que nos quiere meter prisa también. La semana pasada fuimos algún día a clase a -30º. Esta semana subieron muchísimo las temperaturas (hasta 14º el jueves), con lo cual casi toda la nieve se está derritiendo y parece que estamos a punto de entrar en la primavera. En la foto de arriba se ven algunos de los carámbanos que teníamos, en la de abajo se puede ver el río Rock en fase de descongelación.


En la parte positiva, algo que nos ayudará a estar menos tristes por marcharnos es el ambiente pre-bélico que estamos viviendo en el distrito de las escuelas públicas de Rockford. El año pasado fue duro, con un montón de despidos, pero este año promete ser peor: van a cerrar 7 escuelas y amenazan con dar carpetazo a todos los programas "distintos", como el de enseñanza dual en el que trabajo yo. Esta vez se le echa la culpa a la crisis galopante, aunque hay una gran diferencia entre las cuentas de la administración (agujero de 50 millones) y las del sindicato de profes (15 millones).

También en la parte positiva incluiremos el hecho de que, al ser nuestro último año, intentaremos despedirnos con un viajecito irrepetible en plan fin de fiesta. Pero no adelantemos acontecimientos, cada cosa a su tiempo...

miércoles, 2 de febrero de 2011

La madre de todas las tormentas




Tal como anunciábamos hace un par de días, ayer nos cayó toda la nieve que tenían en stock en el cielo. Si visteis alguna noticia en el telediario, esta vez éramos nosotros. Si Asterix y Obelix estuvieran aquí estarían temblando de miedo pensando que el cielo se les estaba cayendo en la cabeza.

Por primera vez desde que estamos aquí nos anunciaron un snow day el día antes a eso de las 4 de la tarde -lo normal es que la decisión se tome a las 5 de la mañana del día en cuestión. Y no les faltaba razón, porque parece ser que desde el 97 no había habido ninguna tormenta de nieve como esta. Además, no sólo cerraron las escuelas, toda la ciudad prácticamente echó el pestillo.


Esta mañana al levantarnos teníamos 48 cms de nieve en la entrada del garaje (que ayer estaba limpia). Las tareas de limpieza fueron arduas y matadoras para nuestros cuatro riñones adultos, como podréis comprobar en este minivídeo.



Menos mal que tenemos un cielo de vecino que nos prestó su snow blower y todo se nos hizo un poco más fácil


Mañana se supone que todo volverá a la normalidad y tendremos que ir a trabajar. Aunque nunca se sabe, se esperan -28º a la hora de salir de casa, así que podríamos tener otra sorpresa. Sea como sea, con el día de hoy sin trabajar, el fin de curso se retrasa un día. Buenos son por aquí para andar regalando días de trabajo.

lunes, 31 de enero de 2011

Jo, cuánto tiempo sin escribir...

Pues sí, la verdad es que llevamos un mes sin escribir. No es que no haya pasado nada en nuestras vidas en estos días, pero sí que es cierto es que con el tiempo pierdes la capacidad de sorprenderte ante cosas que antes te dejaban más con la boca abierta. Y aunque seguimos disfrutando de la vida aquí -y currando como enanos, que esto no es jauja-, tampoco tiene sentido hablar de lo mismo varias veces ¿no?

Este mes, una de las cosas destacables es que Pedriño cumplió cuatro añazos. Parece mentira, cuando llegamos era un bebé de año y medio, con chupete y pañal, y ahora es un hombrecito que se defiende en español, inglés y spanglish, según el momento. Por cierto, Marta también cumplió, pero en su caso unos veintipocos más.


Siguiendo con la crónica social, el otro evento del mes fue nuestra segunda boda americana. Se casó Verónica, una guapa valenciana que vino el mismo año que nosotros, con Joe, simpático y apuesto nativo de Rockford. Fue una ceremonia preciosa y en un entorno muy bucólico, una mansión victoriana. Además, Helena tuvo el honor de ser la flower girl, la niña que sale precediendo a la novia y echando pétalos de flores por el pasillo. Ni que decir tiene que lo hizo genial, muy metida en el papel.


Aparte de eso, tuvimos nuestro primer snow day del año, pero no fue por nieve sino por frío. A la hora de salir hacia el cole teníamos una sensación térmica de -32º C, así que pudimos disfrutar de un viernes en casa, calentitos al lado de la chimenea. Posiblemente no sea el último, porque está a punto de llegar la tormenta de nieve más bestia de la temporada, que se espera que nos deje 45 cm de nieve así, a la caída. Y encima, el maquinillo, mi querido maquinillo, pasó a mejor vida. No somos nada.