domingo, 12 de junio de 2011

Cerrando etapas (II): Y el curso terminó

Nuestro último curso terminó gradualmente: primero fue Helena, en Spectrum School, el 25 de mayo. Después Marta, en St. Rita, el 3 de junio. Al terminar Marta se terminó el periplo de Pedro en Circles of Learning. Y finalmente, el último pringao, un servidor, echó el candado académico en Barbour Language Academy el día 7.


Para los niños, estos tres años fueron toda una experiencia. Cuando vino, Helena era una niña tímida que sabía cuatro palabras en inglés (y nosotros sabemos como pronunciaba "triangle"), así que fue un gran reto para ella entrar en una escuela en la que sólo se hablaba inglés y en la que era la alumna más exótica con diferencia. Poco podíamos imaginar que no sólo le iba a ir bien, sino que a los 6 meses ya sería una de las líderes de la clase. Este año las dos profes de su clase la consideraban la tercera profesora, por la forma en la que trabajaba en clase, colaboraba con ellas y ayudaba a sus compañeros. Con razón las últimas semanas lloraba por la noche al darse cuenta de que se acababa.


Pedriño, parafraseando a Julio Iglesias, pasó de bebé a hombrecito. Llegó con pañales, chupete, caminando con dificultad y balbuceando sus primeras palabras. Al empezar en la guardería pasó por un silent period en el cual empezó a entender a los nativos del Mid-West y después se lanzó a hablar como un poseso. Ahora, cuando habla inglés, habla inglés; cuando habla español, habla spanglish (Hey, don´t grab my culete es un ejemplo). En su último día en la guarde hubo lágrimas: las de Marta y las profes, a las que quería con devoción, y que le regalaron unas fotos y un marco para que se llevara un recuerdo.


Marta tuvo que cruzar el Atlántico para descubrir que le gustaba la enseñanza. Ella tuvo además la oportunidad de conocer dos niveles distintos, elementary en Barbour y middle-school en St Rita. Tuvo la oportunidad de disfrutar al ver que sus niños aprendían y también tuvo la oportunidad de cabrearse con las actitudes adolescentes. Finalmente, se sorpendió y emocionó al ver que incluso algunos de los que le hacían la vida imposible la despedían con lágrimas en los ojos.


Finalmente, yo pude comprobar en mis carnes (no es que no lo supiera) lo bien que vivimos los docentes en España en comparación con otros sitios. Fueron tres cursos intensos, y reconozco que lo pasé mal al principio, aunque poco a poco me fui haciendo con la situación. Además, "completé" la experiencia escolar siendo coach del equipo de fútbol -poniendo mi granito de arena para lograr un campeonato- y participando en mi primera banda de rock´n´roll, The Maestros.

En resumen, estos tres cursos fueron sin duda los más intensos de nuestras vidas, como alumnos y como docentes. Estoy seguro de que extrañaremos muchas cosas... y también puedo decir sin temor a equivocarme que nos echarán de menos, ¡qué caray!

domingo, 5 de junio de 2011

Cerrando etapas (I): Y los coches se marcharon


Ya nos queda poco para volver, poco menos de tres semanas antes de regresar a casa definitivamente. Por ese motivo, este fin de curso está siendo distinto a los otros dos que vivimos aquí, sobre todo en emociones.

Cuando empezamos con el blog os contábamos todo lo que nos parecía novedoso. Y todo lo era, desde el bote de perejil y el galón de leche a los semáforos y el carnet de conducir. Con el paso del tiempo, lo novedoso se volvió rutinario, así que el blog se fue quedando en una especie de cuaderno de bitácora de nuestros viajes por el país. Ahora que se acerca el final de la aventura nos estamos volviendo a acordar de nuestros inicios por estos lares y estamos valorando esos pequeños detalles que hacen que la vida aquí sea distinta a la que conocíamos.

Pero bueno, vamos a intentar no ponernos demasiado emotivos de momento, que ya habrá tiempo. En las próximas entradas vamos a relataros nuestro último mes en Rockford y aledaños lejanos.

Desde hoy ya no tenemos coches, entre ayer y hoy vendimos los dos. Yo ya andaba un poco mosca últimamente por no tener ofertas, así que, asesorado por nuestro amigo Pat, volví a publicar los anuncios en la craigslist (con precio rebajado) y el teléfono empezó a echar humo. Hasta tenía dar cita, como en el médico, para que vinieran a verlos o para ir a enseñarlos yo.


El primero en irse fue el coche de Marta, el monovolumen (o minivan, como dicen por aquí). Se fue con una dulce abuelita, aunque bueno, a la hora de negociar la tía era dura. Fue el coche al que más millas le hicimos y el que a más sitios nos llevó. En la foto de arriba veis a Marta en la ceremonia de quitada-de-matrícula. Aquí las matrículas no se asocian a los coches sino a los dueños, es decir, cuando cambias de coche le pones al nuevo las placas que tenías en el viejo.


Mi coche lo vendí dos veces. Me explico, el jueves vino una señora con su hijo y se quedó prendada del peassocarro y muy agradecida por haberle aceptado su oferta inicial. Quedamos en que vendría a recogerlo el sábado a las diez de la mañana, pero tararí que te vi. Por supuesto, no contestó a ninguna de mis llamadas posteriores. Una vez superado el cabreo, volví a poner el anuncio y un rato después empezaron a llamar y venir compradores. Al final, un chaval recién graduado en el insti y con muuuchas ganas de tener coche propio se lo llevó. Lo mejor del asunto es que se lo vendí por 100 dólares más de lo que le había aceptado a la primera.

Por supuesto, no nos quedamos sin medio de transporte. Eso sería algo impensable aquí. El buenazo de Pat tiene un coche extra y nos lo prestó hasta que nos vayamos.

Así, en plan homenaje a nuestros ex-bugas, aquí quedan los enlaces a las entradas de cuando los compramos. A nosotros nos sale una sonrisilla y media lágrima cuando las vemos.

El coche de Marta
Mi coche

miércoles, 11 de mayo de 2011

Al circo

Por segunda vez en estos tres años, el Circo del Sol pasó por Rockford, y como nos había gustado mucho Saltimbanco, decidimos repetir. El espectáculo que fuimos a ver se llama Dralion y, por supuesto, no defraudó. Aquí os dejo el trailer.


sábado, 7 de mayo de 2011

¡Estamos que lo saldamos, señora!


Y no son 3 bragas por un euro (ni un dólar, que sería más apropiado), son nuestras posesiones americanas las que están en proceso de desaparición. Lo primero fue el futón que utilizábamos para acomodar a las visitas que se quedaban a dormir. Ayer pusimos los coches a la venta en la craigslist, una página de compra-venta de artefactos variados. De momento ya tuvimos varios emails y llamadas mostrando interés, veremos si se concreta en algo más.

jueves, 7 de abril de 2011

Explorando Iowa

Hace ahora justamente tres años estábamos en pleno proceso de exámenes y entrevistas para venirnos para aquí. En un momento determinado, uno de los asesores del MEC para el Midwest nos propuso entrevistarnos por Iowa. Lo pensamos, leímos la guía del estado, donde hablaban de 97.000 granjas, de que 94% del suelo era terreno cultivable, de pequeños pueblos separados por varias horas de coche... y decidimos que no, que mejor probar por Illinois.
Tres años después decidimos darle una oportunidad de un fin de semana. En el fondo, el sitio era lo de menos. Lo importante era que habíamos quedado con nuestros amigos Noelia y Jose, vecinos de Madrid y residentes en Sioux City, en la frontera entre Iowa y Nebraska. Con ellos empezamos esta aventura y con ellos la terminaremos pronto, y como queríamos vernos al menos una vez más en suelo americano decidimos quedar a mitad de camino, en una pequeña ciudad llamada Waterloo.
Como teníamos tiempo, fuimos por el camino largo y tuvimos la oportunidad de comprobar que se puede describir el estado en tres palabras: maíz, maíz, maíz. Aun así, los oasis urbanos que nos encontramos no sólo nos gustaron, algunos nos sorprendieron.


El primero que nos encontramos fue Iowa City, antigua capital del estado, y hoy una bulliciosa ciudad universitaria, con... ¡calles peatonales! Pudimos pasear un rato por el centro y tomarnos un café mientras Helena y Pedro jugaban un rato en un parque infantil.

Un par de horas y 35 millones de hectáreas de cereales después llegamos a Waterloo, donde establecimos el campamento base. Waterloo está pegado a un pueblecito muy chulo llamado Cedar Falls. Pudimos pasear por sus tranquilas calles y parques, comer y beber como puercoespines, jugar unos bolos y echarnos un montón de risas recordando las peripecias de estos últimos años.


El domingo por la mañana nos despedimos, con el firme propósito de volver a vernos este año. De camino a casa, esta vez por el camino corto, paramos en Dubuque, una pequeña ciudad en la que el Mississippi hace de frontera entre tres estados, Iowa, Illinois y Wisconsin. En este mini-vídeo se ve la ciudad desde una colina a la que se llega en funicular.



Unas horas después, tras una parada técnica para comer en Galena, ya en Illinois, llegamos a casa, cansados pero contentos.

sábado, 26 de marzo de 2011

Como dijo el poeta, "It´s primavera time"


(El poeta es uno de cuatro años que viene a despertarnos los fines de semana abriéndonos los ojos manualmente al grito de "It´s leche time!!")
Justamente hoy faltan tres meses para nuestra primera cena en Lugo, que seguramente será muy sabrosa y abundante en cosas que son más difíciles de encontrar por estos lares. Y aunque diga esto no quiero dar a entender que tengamos ganas de marcharnos, es más nos da mucha pena que esta sea nuestra última primavera.


Desde ayer por la tarde, los niños y yo estamos de Spring Break. Marta tendrá Semana Santa a finales de abril, así que este año nos quedamos sin viajecito de primavera. Qué se le va a hacer... pero algo inventaremos a final de curso.


Como cosa curiosa que hayamos hecho últimamente, comentar que fui con dos compañeras a dar una mini-charla sobre España a un grupo de girl-scouts. Las niñas ya habían hecho un poco de investigación previamente, así que nosotros sólo confirmábamos, corregíamos o ampliábamos un poco lo que decían. Eso sí, por si acaso les enseñamos mapas para que quede claro que venimos de Europa, no de ahí al lado de Colombia y Argentina, como le habían dicho a Marta EN CORREOS al poco de llegar. Fue una experiencia entrañable, muy de "dar a la comunidad", que se estila mucho por aquí. También fue muy agradable recibir una cajita de chocolatinas de menta de las girl-scouts, y unos días más tarde una tarjetita firmada por todas y una foto del evento.


Laboralmente, este mes ya me han notificado por triplicado -carta en mano, carta por correo ordinario y carta certificada por si acaso- que no me quieren el año que viene. No me lo tomo de forma personal, somos varios cientos los damnificados. El problema es que tienen que cerrar siete escuelas por culpa de la crisis. Como en esas escuelas hay personal tenured (con cuatro años o más de experiencia y por tanto, fijos), tienen que echar a todos los non-tenured para recolocar a los primeros y después vuelven a contratar a los que hagan falta de los segundos. A mí no me afecta porque ya nos íbamos a ir, pero me da pena ver a muchos compañeros, algunos con familia, que tienen que pasar por la angustia de no saber si tendrán trabajo el año que viene.

domingo, 6 de marzo de 2011

Un nuevo proyecto de ciencias

Como ya sabéis, desde el año pasado Helena tiene que hacer proyectos para ciencias y exponerlos en clase. Esto es lo que más nos gusta del sistema educativo americano, lo acostumbrados y bien preparados que salen para comunicar.
En el cole de Helena el tema de este año es África, y en su clase los niños están hablando de distintos animales. A ella le tocó el glamuroso ñu.
Este es el vídeo del ensayo. Las puntualizaciones adicionales corren a cargo de Pedro. Sí, lo sé, nos cayó mucho la baba.